|
uatro aficionadas al tango coinciden
en una serie de asientos próximos en una milonga bastante
llena, que no deja muchas otras alternativas
de ubicación.
Se trata de:
Ana, una chica de agradable físico y carácter, ni muy joven ni muy mayor, aceptable bailarina y con aire de quien lleva tiempo sin venir, que observa el ambiente de la sala con mirada escrutadora.
Bea, de parecidas características que la anterior, con un nivel de baile similar y con una más que agradable figura realzada
por un ajustado vestido rojo muy elegante, que parece conocer a todo el mundo.
Clara, de edad indefinida, apariencia discreta y rostro interesante con un nivel
de baile más elemental que sus dos compañeras y mirada algo despistada.
Y, Dani una veinteañera de aspecto simpático, tan generosa de pecho como escasa de falda y con un nivel de baile tirando a inexistente.
Las cuatro, que se conocen de vista, como todos en el mundillo del tango, inician
la conversación en el preciso instante
que a _______(1) , que acababa de sentarse, le invitan a bailar.
— Sí, sí bailo. ¡Hola chicas, ahora os veo!
Tras la retirada de _______(2), el dialogo
comienza:
— Hacía tiempo que no se te veía por las milongas ¿no? –comenta _______(3) dirigiéndose a _______(4)–.
— Pues sí hija, –responde _______(5)– pero, la verdad, he decidido que para pasarme las horas “planchando” prefiero
leer un buen libro o irme al cine. Mira, por lo pronto estas vacaciones de baile me han servido para estar más tiempo con mi hija a quien antes apenas veía. Lo malo es que le gusta el tango así que me temo estar criando una “planchadora”
más.
— Pero al fin has vuelto…
— Sí, al final todas caemos en la tentación
y es que el tango tira…
|
— Aunque una “planche”… ¡Ah sí, sí. Claro que bailo! –dice _______(6) volviéndose
a mirar a quien le acaba de invitar
a bailar. Para uno que se acerca… –murmura en un aparte mientras se ajusta el vestido–.
Tras levantarse _______(7) para bailar,
la conversación entre las dos damas restantes prosigue:
— Pues ahora que os oigo hablar de planchar, yo en casa tengo asistenta para
que me planche –dice _______(8)– porque
sinceramente de todo lo de la casa es lo que menos soporto. Pero cambiando
de tema, a mí lo que me enerva es que los tíos del tango sean tan prepotentes:
si una no baila bien no te sacan… y ¡claro! Si no te sacan ¿cómo vas a aprender
a bailar bien? Chica yo en baile de salón bailo con todo el mundo pero llego aquí... y ni flores. No me sacan.
— Bueno, me temo que NO has cambiado de tema. Respecto a lo de saber bailar.. yo creo que no es eso...o al menos no es sólo eso… –responde
_______(9)–.
En ese momento regresa de bailar _______(10) diciendo:
— ¡Uf que calor! ¿Me pasas el San Francisco
porfa?… ¿Eh? ¡Uy! –dice volviéndose–
Si es que me acabo de sentar… pero ¡bueno… venga vamos a bailar!
Se levanta y vuelve a irse
— Mira ¿ves lo que te decía?, –continúa
_______(11)– Ésa no tiene problema de que la saquen.
— Ya, es lo que no entiendo porque aunque yo no baile muy bien a mi me parece que ella baila aún peor que yo... –contesta _______(12)–.
— A ver, si lleva la falda tan corta que cuando se cuelga del tío se le ven las bragas. No necesita saber bailar.
— Bueno, no sé.. porque eso el que baila con ella no lo ve.
— Ya, pero sí lo ven todos los hombres que están sentados que son los que la van a sacar en cuanto se siente.
En ese momento vuelve de bailar _______ (13) con cara de resignación.
|
— Hija ¡siempre me tiene que tocar a mí el paquete! Es que no sólo no saben bailar sino que como te descuides encima
te dan la charla.
— O te intentan magrear –le responde
_______(14)–.
— Hombre tampoco es eso: A mi rara
vez me ha parecido que un tío quisiera
propasarse. Supongo que hay que dejar bien claro desde el principio que eres una señora.
— Pues, reina, con esos trajes que te gastas no se como no te pasa más a menudo.
Antes de que _______(15) conteste, interviene
_______(16):
— Bueno yo la verdad es que a veces
no se a qué carta quedarme porque
en salón se baila en general muy separados, pero como el tango se baila
tan junto... hay algunos que no te dejan
ni respirar.
— Hombre, a veces es para intentar conseguir que les sigas...sobre todo si eres novata: mira a nuestra amiga _______ (17) como la llevan de apalancada…
— Sí hija, –tercia _______(18)– pero eso no es únicamente porque la niña no sepa
bailar sino porque como tiene un pecho que todavía se aguanta sólo, …pues se aprovechan.
— Eso le decía yo antes a _______(19) mientras bailabas –interviene _______(20)– que no es simplemente cuestión de cómo bailes… y ni siquiera del tamaño
de la falda. Si tienes menos de treinta,
a pocas tetas que tengas te sacan todos.
— Pero más si las enseñas –apostilla
_______(21) mientras se recoge el vestido– ¡Caramba!, mirad quien se acerca: el Gran Buitre buscando presa.
Seguro que me toca a mí como siempre. Anda, chata haz como que me estás enseñando algo de dentro del bolso a ver si se desanima y pasa
de largo.
Continúa
aquí
|