Crónica de un sueño realizado
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n primer lugar enhorabuena por vuestro “sitio” en la red, me
sirvió de mucho para localizar sitios donde aprender y conocer
un poco este mundo.
He empezado a dar clases, llevo 3 en total
y creo que ya he captado la magia del tango.
He escrito unos versos que espero que os guste
y sobre mis inicios, espero seguir escribiendo sobre el tango,
me inspira.
Me inicié en el tango porque escuché a mi
corazón, cómo lloraba al sentir en su caminar una voz que rasgaba
en mi dolor, amor y engaño una vez más ahora que ya no puedo
mas sentir dolor es cuando de verdad siento al bailar la voz
que me dice de nuevo, te ahogarás en ansias de amor que al fi
nal a golpes marchitará.
Por eso escucho el tango que me habla de verdad,
como al contrapelo de la vida debo de jugar que un tango tiene
camino y cosas que contar
Me gusta el tango, me llama, camina, escuchando
una vez más cómo esa voz quebrada repite sin parar, deja a tu
corazón tranquilo que es mas frágil que el cristal empapa de
lluvia tu vida, tu piel y a tu alma, déjala volar.
Y allí estoy, deslizándome entre violines,
llorando sed, amor y con los ojos bien cerrados para sentir
el aliento de esta nueva chavalita, que ha surgido como pinta
de cerveza, achicando textura en mi dolor ensanchando mis manos,
que buscan sus dulces Primaveras, para derretirme de nuevo en
el tiempo, en el tiempo que dura un tango.
A. Caballero
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espués
de lograr con éxito la instauración de
veraTANGO como asociación
legal, se hacía imprescindible darnos a conocer. Pero ¿cómo?...pues
como corresponde a cualquier asociación de tango que se precie
de tal. ¡¡¡¡Con una milonga!!!!.Y nos pusimos manos a la obra.
Con un poco de temor (como siempre ocurre en los inicios) pero
con muchas expectativas y todas las ganas del mundo para que
esta presentación cumpliera su cometido. Vinieron días (muchos)
de trabajo, reuniones, hacer y deshacer, hasta lograr darle
forma a lo que todos vivimos luego.
El sábado 29 de enero convocamos a una Milonga
Presentación en Sociedad en el Ateneo Mercantil de
Valencia. Fue una noche fría y de lluvia, pero en
el salón, el calor de los presentes bailando y disfrutando de
la excelente selección de tangos, milongas y valses (a cargo
del Dr.Eduardo) hacía olvidar esas inclemencias. Ya prmediado
el baile, se presentaron Leo y Eugenia, que nos transportaron
mágicamente a la cuna del tango. ¿Qué podemos decir de ellos?...¡¡nada!!
Ellos lo dicen todo con su arte y entonces las palabras sobran.
Se bailó hasta pasadas las 3,00 de la madrugada y por las apreciaciones
de los concurrentes (provenientes de
Madrid, Zaragoza, Tarragona, Castellón,
Barcelona,
Sevilla...) resultó ser una velada más que agradable.
Y entonces había que ir a dormir y reponer fuerzas, ya que pocas
horas después nos encontraríamos bailando ”en tren de milonga”
en la Estación del Norte. Y otra vez el calor de la gente (bailarines
y transeúntes, eventuales viajeros y simples observadores) desplazó
el frío y colmó el patio central de la estación con un sonido
no muy común en ese lugar: el sonido
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tango. Estábamos tan bien allí que nos
costó (a todos) dejar ese lugar, pero teníamos que volver al
Ateneo, donde nos esperaba una comida y, por supuesto, colmó
el patio central de la estación con un sonido no muy común en
ese lugar: el sonido tango. Estábamos tan bien allí que nos
costó (a todos) dejar ese lugar, pero teníamos que volver al
Ateneo, donde nos esperaba una comida y, por supuesto, más milonga.
Entre bocado y bocado, sorbos de vino y amena
charla de tango (¡¡cuándo no!!) fuimos pasando el tiempo de
la comida para llegar nuevamente a la parte más importante:
“Volver a milonguear”.
Cumplido el eterno ritual del “cambio de zapatos”,
comenzaron a aparecer las parejas en la pista de baile y, otra
vez, la magia tanguera nos envolvía con sus alas.
En un momento dado, Leo y Eugenia nos regalan
otro tango... que digo... ¡¡un tangazo!! Y entre las melodías
de “A Evaristo Carriego” fueron tejiendo una serie de suaves,
enigmáticas y sensuales figuras que nos deslumbraron a todos.
Y así seguimos bailando y disfrutando entre amigos hasta aproximadamente
las l9,00 horas, momento en que dimos por finalizado el encuentro,
dando las gracias a todos por acompañarnos en este inicio. No
sabemos si habremos colmado las expectativas de todos, pero
sí sabemos que pusimos todo de nuestra parte para que así fuera
y a través de estos amigos (Tangoneón) queremos hacer llegar
nuestro agradecimiento a todos aquellos que compartieron con
nosotros el nacimiento de
veraTANGO. Gracias nuevamente y...
hasta el próximo tango. Chan, chan.
Eduardo
Gargallone
Miembro de la Junta Directiva de la Asociación
veraTANGO (Valencia
– Castellón)
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