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En 1945, cuando Japón fue derrotado en la Segunda
Guerra Mundial, el tango “Adiós Pampa Mía”, famoso en todo el mundo, fue
publicado en Buenos Aires. Se decía que esta última noticia era mucho más
comentada que el fin de la guerra.
En 1953, yo era un pobre estudiante que tenía que trabajar
de noche para poder estudiar durante el día. En esos tiempos, ya amaba el
tango argentino y me sentí muy afortunado cuando tuve la suerte de poder
encontrar un trabajo en un bar de tango en el centro de Tokio.
Por aquella época había muchos baños públicos en Japón.
La mayoría de las casas fue destruida por los ataques aéreos y no podíamos
permitirnos el lujo de tener una bañera en nuestras casas o apartamentos.
Normalmente en Japón, la bañera y el WC estaban en diferentes habitaciones;
en nuestra casa no había bañera sólo teníamos WC. Por eso yo iba a un baño
público no muy lejos del tango-bar donde trabajaba, donde podía tomar un
buen baño relajante. Había dos bañeras muy grandes, una llena de agua caliente
y otra de agua templada. Una noche yo estaba en una de ellas estirando mis
brazos y piernas y disfrutando del agua caliente. Estaba relajado y feliz
así que empecé a silbar “Derecho Viejo” de Eduardo Arolas, tango que aprendí
del single de Juan D’Arienzo (en esa época solo teníamos singles). Cuando
terminé de silbarlo agudicé mi oído: alguien me estaba respondiendo al otro
lado de la bañera silbando “El Flete” de Juan D’Arienzo (tango que se encontraba
en el lado opuesto del single). Hasta la fecha ese alguien y yo continuamos
siendo muy buenos amigos y a menudo nos solemos juntar para escuchar tangos.
Durante casi medio siglo dura nuestra amistad tanguera que, como habéis
podido apreciar, comenzó completamente al desnudo, acompañada por las melodías
de un mismo single.
Tangoneón
nº 13 Octubre 1998.
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