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La entrevista apareció en la revista "Gilda" en Septiembre del 2000, comienza
con la siguiente introducción:
Veronique Guide (Marsella, Francia), baila clásico desde los doce años
y hace tres (ahora habría que decir que hace ocho) que se pasó al tango.
Estudió con Pablo Verón. Actualmente forma pareja de baile con
Julio Luque.
Gilda: Nos gustaría saber por qué una bailarina clásica se pasa al
tango, qué gana con ello.
Veronique: Es una historia de amor. Con el baile clásico llevaba
mucho tiempo, encontré el tango en el camino y me pareció una cosa más atractiva,
una novedad y algo más adaptado a mi edad. Yo buscaba otra cosa y el tango
me la dió.
G: ¿Fue viéndolo bailar?.
V: Sí, de casualidad. En París vivía en La Bastide, un barrio donde
había mucha actividad. Un día una amiga me llama y me dice que hay un baile
de tango, una milonga al lado de mi casa. Dije: es un baile de viejos, qué
voy a hacer con el tango, en mi cabeza el tango era el baile europeo, no
tenía conciencia de lo que era el tango argentino. Fue una casualidad, entré
y me enamoré.
G: Me gustaría saber qué dirías vos de la estética del tango, cómo
se sustituye el barrio porteño y el poco de mugre.
V: Yo tengo un concepto moderno del tango. Si hago una comparación con el
arte en general, con la pintura por ejemplo, yo creo que por suerte hay
una evolución en todo. Por supuesto que nunca va a acabar el tango de barrio.
El baile que se baila con las putas, es el nacimiento del tango y se bailaba
entre hombres. Por suerte ha tenido una evolución, ha pasado por muchos
estadios: con la mugre, sin la mugre, con gordura, sin gordura. Ahora creo
que el tango es un baile que empieza a ser más técnico, más difícil, un
baile que busca una estética nueva sin perder de vista sus raíces. Cuando
ahora veo un cuadro de Picasso muy moderno, no olvido que antes de pasar
a esa pintura que es casi abstracta, Picasso ha dibujado cosas muy académicas
y creo que tenemos que saber bailar tango académico, un tango que tiene
historia, peso, que tiene mugre. Pero al pasar al escenario no se vende
más ese tipo de tango, se vende un tango con una estética nueva, moderna,
contemporánea y que te obliga a tener mucha técnica. Por supuesto, si bailamos
en la milonga, para una persona que va a disfrutar el baile no le hace falta
todo eso, pero por suerte la estética del tango tiene una evolución muy
interesante sin perder el sentimiento, las raíces del tango argentino. Yo
creo que una persona profesional al empezar a bailar el tango, lo baila
por amor, por el sentimiento y luego viene la técnica.
G: Para acercamos más a nosotros, ¿qué te parece el ambiente de las
milongas, te parece que la gente se trata bien? Se oyen quejas, por ejemplo
algunas mujeres casadas se quejan de que a ellas no las sacan otros hombres
por estar casadas. ¿Vos qué ves?.
V: Desde que empecé a moverme en este mundo oigo a las mujeres y
a los hombres decir las mismas cosas. Mujer: nadie viene a sacarme a bailar
si no soy joven y tengo un cuerpito lindo. Hombre: yo no voy a sacar a las
mujeres que no saben bailar, que se apoyan demasiado sobre mí, que es un
peso a llevar. Pero lo que yo veo no es así. Yo creo que las mujeres en
las milongas tienen una gran fuerza. Para mí todas las mujeres que bailan
tango son guapas porque la mujer que baila tango tiene algo que no tiene
otra mujer. Tiene fuerza, personalidad, tiene fuerza interior. Son guapas
porque saben poner en evidencia su femineidad. Es una mujer que se identifica
como mujer. Creo que los hombres deberían pensar más en eso y ver que en
cada mujer de la milonga hay algo hermoso.
G: ¿Qué te gusta o no te gusta de la revista?.
V: He visto una revista muy abierta, tenía miedo de encontrarme con
una revista muy feminista y quedé muy sorprendida de ver que para nada,
pues todo el mundo tiene su lugar, su espacio para decir lo que piensa del
tango, mujeres y hombres. Lo que más me gusta es la posición de mujeres
en el tango. En la cabeza de la gente el tango está asociado a una imagen
del hombre. Me gusta esa posición: nosotras, las mujeres en el tango vamos
a hacer una revista y la vamos a hacer muy bien.
G: Muchas gracias.
Extraído
de la Revista
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