La formación clásica del primitivo
conjunto de tango era la del trío de violín, flauta y guitarra; el
bandoneón irrumpiría recién a fines del siglo XIX. Pero no siempre fue
así; en general el conjunto se formaba como se podía, es decir, con la
cantidad de músicos que se tuvieran a mano, incluyendo arpistas,
mandolinistas, acordeonistas e intérpretes de otros instrumentos luego
desterrados para siempre del tango. Era común que estos músicos pasaran de
un conjunto a otro, ya que se unían para actuar en el lugar donde eran
contratados y, al término del período estipulado, se separaban. Por lo
tanto, no había conjuntos estables.
A veces, la formación era de lo más
elemental: bastaba con un dúo de peine con papel de seda para la
melodía y una guitarra para el ritmo. En otras palabras, apenas dos
instrumentos (uno de ellos casero) formaban el conjunto, al que incluso
llegaba a llamársele, popularmente, ¡orquesta!
"La orquesta se componía
de
bandneón y guitarra
porque aquella era una farra
de las que muy poco
había"
testimonia una vieja milonga. Y
hubo oportunidades en que ni siquiera hacía falta el conjunto; un
piano bastaba y el pianista podía ser Rosendo Mendizábal - autor de
"El Entrerriano"( 1897 ) -
Sabrán que soy el
Entrerriano,
que soy
milonguero y provinciano
que soy
también
un poquito compadrito
y aguanto el tren
de los guapos con
tajitos.
Y en el vaivén
de algún tango de fandango,
que pa´l
baile y pa´l amor
sabrán que soy
siempre el
mejor.
¿Ven, no ven lo que es bailar
así,
llevándola juntito a mí
como apretando el corazón...?
¿Ven,
no ven lo que es llevarse bien
en las cortadas del querer y en la
milonga del amor...?
Todo corazón para el
amor
me dio la vida
y alguna herida
de vez en vez,
para saber
lo peor.
Todo corazón para bailar
haciendo cortes
y al Sur y al
Norte
suelen gritar
que el Entrerriano es el
gotán.-
Letra : Homero
Expósito
Música: Rosendo
Mendizabal.-
Uno de los primeros conjuntos fue,
sin duda, el del negro Casimiro Alcorta en violín, y el mulato Sinforoso
en clarinete, al que seguramente se añadía un instrumento rítmico,
probablemente la guitarra, y que actuaba en los prostíbulos de los
alrededores de Corrientes y Paraná, allá por el decenio de 1870.
En
1883, hay constancia de que ya hacía sus presentaciones el trío integrado
por Francisco Ramos y Eusebio Aspiazú en violines (el último sería luego
un célebre guitarrista) y el "Pardo" Canaveri en guitarra.
En 1889, se
unían por primera vez Juan Maglio "Pacho" (bandoneón) y Luciano Ríos
(guitarra) - que seguirían juntos durante décadas, incluso en la orquesta
del primero (1912) - completando el trío con Julián Urdapilleta
(violín).
En los albores del siglo XX, aparecieron tríos como: Vicente
Greco en bandoneón, Domingo Greco y Arturo Camarano en guitarras, Alcides
Palavecino (violín), Juan Carlos Bazán (clarinete) y Roberto Firpo
(piano), Eduardo Arolas (bandoneón), Eduardo Monelos (violín) y Emilio
Fernández (guitarra). También había por entonces formaciones de cuartetos
y quintetos.
Pero el tango también fue interpretado por otro tipo de
agrupaciones, como las clásicas bandas : Española, de Policia
y Municipal.
Con el tiempo, los pequeños conjuntos fueron
transformándose en lo que se llamó "orquesta típica criolla" y luego,
"orquesta típica". Un ejemplo de esto es el cuarteto de José Martínez y
Francisco Canaro, del cabaret Montmartre, que en 1915 pasó al Royal como
orquesta Canaro.
Los tiempos estaban cambiando y ya parecía un recuerdo
la anécdota que contaba el violinista Canaro acerca de su trío con Augusto
Berto en bandoneón y Domingo Salerno en guitarra, en el Café
Venturita:
"El palquito de la "orquesta" estaba colocado muy alto y el
techo era demasiado bajo. Lo cierto es que de pié, con el violín, debía
adoptar posturas incómodas, pues el arco tropezaba con el
techo".
Y aquí les dejo como corolario "El
tango de los tangos", como se lo conoce, fue compuesto en Montevideo en
1916. En 1924 le escribieron esta letra Contursi y Maroni para el sainete
"Un programa de cabaret", donde la estrenó Juan Ferrari. Carlitos Gardel
lo convirtió en un éxito perdurable al llevarlo al disco en ese mismo
año.
La
Cumparsita
1916 /
1924
Si supieras
que aún dentro
de mi alma
conservo aquel cariño
que tuve para tí.
Quien sabe si
supieras
que nunca te he olvidado,
volviendo a tu pasado
te
acordarás de mí
Los amigos ya no vienen
ni
siquiera a visitarme,
nadie quiere consolarme
en mi
aflicción.
Desde el día en que te fuiste
siento angustias en mi
pecho,
decí, percanta, que has hecho
de mi pobre corazón.
Al
cotorro abandonado
ya ni el sol de la mañana
asoma por la
ventana
como cuando estabas vos.
Y aquel perrito compañero
que
por tu ausencia no comía,
al verme solo, el otro día,
también se me
fue.
Sin embargo,
te llevo en el
recuerdo
con el cariño santo
que tuve para amar.
Y sos en todos
lados,
pedazo de mi vida,
una ilusión querida
que no podré
olvidar.
Letra : Pascual
Contursi y Enrique Maroni
Música: Gerardo Matos
Rodriguez
Hasta el próximo tango
amigos.
Tesy Cariaga
Buenos Aires -
Argentina 8 de julio de 2002