
Los escenarios, los ambientes, o la moda, no es lo determinante en la causa
de que el tango tenga en la actualidad esa implacable extensión por todo
el mundo, sin importar color, edad o idioma. tal vez se deba a que después
de los movimientos culturales que el recién siglo pasado (el siglo XX) produjo,
el tango, música, danza y poesía, sea uno de los productos del arte más
acabado, más completo y universal. "Un aire de despedida y encuentro, un
murmullo soterrado", escribe Rafael Flores en uno de sus últimos libros,
GARDEL Y EL TANGO. "Aire del río de una sola orilla, brisa húmeda y fuego
de lejanía que evoca a gente recién llegada".
Lo sobresaliente de este producto del arte, donde música, danza y poesía
se anudan para ser ya inseparables, donde el poema que se baila, la danza
que se escribe y la música que hace el silencio que envuelve el abrazo es
siempre, para decir, siempre encuentro y desencuentro, siempre, el abismo
y los aires de libertad lo evocan y que no es cosa de dos, porque el tango
siempre es de tres: ella, él y el tango que es quien hace esos lugares.
Por eso da lo mismo que el tango sea entre el humo de un "boliche porteño",
en el primer piso de alguna casa de la inolvidable Venecia, en el chiringuito
de la playa bajo la luna o, en cafés de "copetín". Porque el tango es el
tango si tiene milonga", también en los palacios, como lo podemos encontrar
en el Hotel Ritz de Madrid, que abre esta temporada
un domingo al mes la MILONGA, por el trabajo sin prisas, pero sin pausas,
por trabajo incansable de su coordinador, Rafael Flores.
El tango es universal, porque es poesía; y denigrado, o prohibido, "el tango
es el tango si tiene milonga".
Y si bien "el tango es el tango si tiene milonga", tomando la licencia de
hacer la frase reversible, diría: si hay milonga hay tango, entonces, no
porque solo sea un domingo al mes, no merece la pena ir, ya que sería algo
así como si dijésemos, como soy mortal y voy a morir, no vivo.
Por eso felicitamos al Hotel Ritz de Madrid,
a Rafael Flores y a nosotros por poder de volver a esta milonga de los domingos.
La Milonga del domingo del Ritz de
Madrid, se inauguró este nuevo año, el
domingo 17 de noviembre, que tras la interrupción del verano comenzó esta
temporada ofreciéndonos esos tangos inigualables, interpretados por
la orquesta, "el sexteto": Jorge Lema (Director- Arreglos-Bandoneón), Marcelo
Raigal (Piano), Dardo Virolo (Bajo), Mónica Fuente Fría (Violín), Germán
Ojeda (Bajo), Victor Gil (Chelo), que D. Jorge Lema reúne alrededor de su
bandoneón.
El maestro Lema con más de 50 años de oficio, llevando o llevado por el
bandoneón, alma del tango, por cientos de lugares de todo el mundo, interpretó
para esta MILONGA, esos compases que éste da al tango; un tango que se ve,
que se baila, que se escucha.
Jorge Lema es un hombre afable, artista sencillo, generoso compañero, repartidor
de bienes y éxitos, y otras tantas frases que me fueron dando los que lo
conocen hicieron, que me acercarse a este trabajador incansable para
preguntarle una frase sobre que era para él, el tango. El maestro Lema,
respondió acompañado por una sonrisa:
"MI FUELLE HABLA POR MI".
Así, "su fuelle", nos habló de él y el tango, en la milonga del domingo
del Ritz de Madrid, donde los compases de su
música nos hicieron bailar, es decir gozar.
Pilar Iglesias Nicolás .
Noviembre 2002