¡Muy buena la idea
de Hugo Mai de reunirnos a pie de agua!. Aunque,
verdaderamente el tiempo no acompañara a aquellos que
buscaban sol; el disponer del hotel prácticamente para nosotros
potenció el ambiente festivo, grato y comunicativo de que
disfrutamos, el cual se vió favorecido (¡pásmense ustedes!)
con ese tiempo desapacible del sábado que hizo que la permanencia en el
hotel se convirtiera en una sucesión de milonguitas espontáneas,
antes y después de comer.
 El encuentro estuvo de lo más animado y
muy concurridas las clases que impartieron Gonzalo Robinson y
Mariana Ancarola. Acudieron tanguer@s de buena parte del país
(Alicante, Castellón, Barcelona, Granada, Madrid, Murcia, Sevilla,
Valencia, Valladolid, Zaragoza y, con toda probabilidad, de
algún sitio más).
 La guinda la puso la deliciosa milonga
de madrugada en la playa, en un pavimento y con un sonido que para sí
quisieran los de Sitges, con el aliciente especial de un encantador
chiringuito en la arena en el que, al día siguiente, las amabilísimas
chicas que lo llevaban nos permitieron poner nuestra música y
bailar.
¡Un fallito!: cortísima la milonga del domingo. En
resumen: Buena gente, buena onda, buen suelo, buena música, buen
precio... Hugo, ¡tienes que repetirlo!.
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