TANGO TERAPIA
 

UNA DANZA QUE ESTILIZA EL CUERPO, SERENA LA MENTE

Y ALEGRA EL CORAZÓN

Bailar sensibiliza, hace aflojar las emociones, transporta a la persona a un plano más sutil en el que se pude alcanzar un estado meditativoPara bailar tango no hace falta ser bailarín, no hace falta ser delgado... sólo hacen falta las ganas. Conozca los beneficios de esta danza para el cuerpo, la mente, las emociones y el espíritu. Luego ponga música y ¡a bailar!*

Según recientes estudios realizados por médicos, psicólogos, deportólogos y artistas, bailar tango mejora mucho la salud. Desde el punto de vista físico se puede considerar como un saludable deporte que armoniza el cuerpo, pero también ayuda en la vida de relación, el bienestar psíquico y la seguridad en uno mismo.

 En las milongas es frecuente ver a hombres y mujeres mayores, que bailan todos los fines de semana e incluso todas las noches hasta las cinco de la mañana. Tienen un entrenamiento corporal increíble, como si salieran a correr todos los días.

 Las piernas de quien baila tango con regularidad son elongadas, elásticas, veloces. Los tobillos y las pantorrillas están tonificados. Los brazos, los hombros y la espalda, firmes. Se afina la cintura, por el trabajo de la cadera. El aparato circulatorio y el corazón funcionan mejor. Oxigena el aparato respiratorio y aumenta la capacidad pulmonar.

Por otra parte, investigaciones neurobiológicas han demostrado que el ritmo produce un aumento de la actividad electro encefálica en el área de la corteza motora de una persona. La psiconeuroinmunología ha demostrado cómo se transforman las emociones en sustancias químicas que influyen en el sistema inmunitario y otros mecanismos de curación del cuerpo.

Otra de las ventajas de bailar tango en que se puede regular a gusto. Al bailar, uno está en una situación social grata, no hay que hacer esfuerzos. No se impone como un sacrificio, sino que se trata de una actividad placentera.

SI YO TUVIERA EL CORAZÓN...

 Cuando uno se siente triste o tiene penas de amor, bailar unos tangos ayuda. El efecto terapéutico o sanador del tango tiene mucho que ver  con la entrega del yo. Para bailar, tanto el hombre  como la mujer, no importa quién lleve y quién es llevado, tiene que estar entregado al otro. 

“La mujer no sabe el paso que el hombre quiere hacer hasta que está sucediendo, y a cada paso se abre un abanico de posibilidades". "Ninguno de los dos sabe qué va a venir después de cada paso, por eso es un baile muy creativo".

Primero uno aprende a no perder el equilibrio, a apoyar su peso, a respirar, a relajarseExige estar atento a lo que sucede en cada momento y estar atento a lo que sucede en la música. 

Uno debe permanecer fuera del yo, y esto es lo terapéutico, ya que produce un alivio inmediato de las emociones negativas. Bailar sensibiliza, hace aflojar las emociones, transporta a la persona a un plano más sutil en el que se pude alcanzar un estado meditativo. Cuando termina la música uno descubre que la angustia ha desaparecido. El tango también nos hace tomar conciencia de nuestros puntos vulnerables, pone en evidencia las necesidades y las falencias. Al bailar uno se da cuenta dónde no entrega, qué es lo que entrega, dónde se tensa, cuándo y por qué. Se podría hacer un diagnóstico de la persona viéndola bailar.

BENEFICIOS PSICOEMOCIONALES

 El tango desarrolla capacidades personales, como la concentración, la improvisación, la sensibilidad, la creatividad, la capacidad de reacción  y la relación social. También ayuda a desarrollar aspectos comunicativos como son el interés y la entrega, la responsabilidad, la confianza propia y en los demás, la motivación y capacidad de disfrute, la actitud activa, los criterios propios y la valoración constructiva de los demás. 

Desde el aspecto expresivo, esta danza ayuda a desarrollar la expresión personal del mundo interno, la capacidad de reflejo y reacción a diversos impulsos y estímulos, la capacidad de concretar una idea, la creación propia, la coordinación y la precisión. La persona que baila tango aprende, disfruta, se esfuerza (voluntad), reconoce, entiende y se entrega al otro.

UN LENGUAGE COMPARTIDO

 El tango tiene un código, un  lenguaje, algo así como un abecedario que debe aprender quien comienza a bailar. En las Clases de Tango, la docente enseña los pasos, figuras o combinaciones de pasos, (la forma de caminar, el cruce, el ocho, los giros) y con todos esos elementos se improvisa el baile. Cada persona le da su impronta. Por eso no hay dos parejas iguales bailando. Es algo muy personal.

  Primero uno aprende a no perder el equilibrio, a apoyar su peso, a respirar, a relajarse. “Lo más importante es sabe cuál es el eje que cada uno tiene porque después ese eje va a variar según con quien baile, va a ser compartido por momentos”.

  El que baila tiene que estar muy conectado consigo mismo, tiene que ser muy responsable de sí mismo para poder vaciarse, renunciar al yo y entregarse. Entregarse no es quedarse colgado del otro sino hacerse cargo de uno. Otro punto clave que se aprende es el registro del otro. “El tango es una unidad que se  crea de a dos. No es uno más uno dos, sino dos mitades que hacen un uno”.

LA MÚSICA COMO NEXO DE UNIÓNEl símbolo del yin-yang sintetiza, según la bailarina Paula Canals, su visión de esta danza

  Una vez aprendido el abecedario, uno conoce el lenguaje para expresarse. Se tienen los elementos para improvisar el baile, según qué suene. Para la pareja de bailarines, la música es lo común a los dos, es el nexo de unión. “Se va abriendo el juego según lo que va pasando, según la música (si se detiene, si ataca, si suena un violín...) si un hombre marca un paso determinado, como puede ser un ocho, la música le dice a la mujer cómo seguirlo. Al mismo tiempo, si el hombre está escuchando la música, él también está hablando del cómo se puede seguirlo. La música del tango es el dos por cuatro (cada cuatro compases tiene un acento). Hay tangos y orquestas que son más bailables que otras. Pugliesse, por ejemplo, es difícil de bailar porque tiene silencios muy largos. Hay otros como D’Arienzo, que son más rítmicos. Algunos tienen más compases y otros son más maleables, pero depende esencialmente del gusto de cada persona.   

LA DANZA DEL UNIVERSO

  El símbolo del yin-yang sintetiza, según la bailarina Paula Canals, su visión de esta danza:

“Los  planetas giran, hay un sistema en el universo que es lo circular y el giro, los átomos también están  girando sobre sí mismos y a la vez en órbita con otros, y todo está vibrando y girando, todo es circular y redondo. Y para  mí el tango como  danza es eso".

  Es una danza poderosa porque es armónica con el movimiento del sistema en el que estamos inmersos. Es la danza de Shiva, la danza que le da forma al mundo y el mundo le da la forma a esa danza. Tiene todos los elementos: el hombre, la mujer, el yin y el yang, lo circular, el abrazo.

  Además tiene un pulso, una respiración, está vibrando como vibran todas las cosas, las olas, las mareas, los ciclos. En el tango hay un trabajo muy sutil del equilibrio, de llevar el peso entre dos, que se crea como un sistema en sí mismo, se va compensando el peso hacia adentro, hacia fuera, y hacia los costados. Se crea un campo de energía entre dos.

  Tiene mucho del `presente, del momento que está pasando, tiene mucha conciencia del momento que es. Porque si uno está en el paso anterior, perdió, y si está en el paso siguiente, está adelantado, Cada paso es el más importante, es el único.

  Así, uno tras otro, como en la vida.”

  Paula Canals, da clase de tango, más allá de enseñar a la gente a bailar y a divertirse, lo que ella ofrece es una vía para que cada uno se conecte consigo mismo, desde el movimiento y desde la comunicación. Otra manera de buscar el camino directo al corazón.

LA DANZA DE LA METAMORFOSIS

  Los cuerpos de la gente que empieza a bailar tango se transforman. Pero no solo se transforma el cuerpo, también comienza a percibirse una transformación interna, que se traduce en un cambio de actitud, de imagen, en una forma nueva de asomarse a la vida.

  Nuestra asesora, Paula Canals, actriz, bailarina y docente de tango, ha sido y es testigo de esta transformaciónNuestra asesora, Paula Canals, actriz, bailarina y docente de tango, ha sido y es testigo de esta transformación. Según ella, este proceso ocurre tanto en los varones como en las mujeres, pero tal vez sea más evidente en estas últimas: “empiezan a bailar tango y al cabo de uno o dos meses se produce como una especie de metamorfosis, sale de adentro una mujer nueva, se despierta su femineidad, empiezan a mostrar más las piernas, los hombros, cambian su look, se empiezan a maquillar más, hasta les cambia la voz. Descubren a la mujer que tienen dentro. Y no es precisamente una mujer sumisa la que sale, a pesar de que en el tango es el hombre el que lleva y la mujer lo sigue. Es una mujer muy plantada que quiere ser llevada, y por tanto induce al hombre a hacerse responsable de su decisión. En los varones también se da un proceso de afirmación de la masculinidad. Se hacen más tiernos, más suaves, aprenden a conocer los registros de la otra persona”.

  Los dos roles son muy importantes, son totalmente complementarios y opuestos porque para bailar el tango hacen falta dos. No se puede bailar el tango solo o sola. Cuando esto ocurre, cuando una mujer va por donde quiere, o un hombre somete y revolea a la mujer por donde él quiere, no es tango, es una tiranía de ambas partes. En el tango verdadero no hay forcejeo. Es un momento de danza, de auténtico encuentro.  Es una mujer que se deja llevar porque quiere y el hombre está llevando a una mujer por donde quiere ser llevada. El verdadero movimiento tiene que ver con una entrega de ambas partes.

Desde la motricidad, el tango desarrolla: 

Conciencia corporal

Imagen interna

Percepción sensorial

Tono muscular

Reacción y reflejo a estímulos

Fluidez del movimiento (musicalidad)

Proyección del movimiento en el espacio

Relación peso-equilibrio

Control y uso de la energía corporal

Orientación

Plasticidad

Centro Cultural Club De Los Artapalos

C/ Humberto Primo, 1750, Buenos Aires. Telf.: 4305 4494

Clases de Tango: Luis Lozano y María Davola

 

René Orellana, milonguero argentino, de paso por Madrid, nos dejó esta muestra de la literatura tanguera.

Es el folleto que edita el Centro Cultural Club De Los Artapalos , sito en la calle  Humberto Primo,  nº 1750, donde dan clases los profesores Luis Lozano y María Davola y en el que explican qué es el tango desde una perspectiva muy  interesante.

 

 *(Nota realizada por Ángela Hernández,  Revista Sano&Natural)

  
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